Esta comparativa enfrenta a dos tablets que ya no son las últimas de su marca, y precisamente por eso siguen siendo interesantes: tanto el iPad Air con chip M3 como la familia Galaxy Tab S10 llevan meses con descuentos que sus sucesoras no tienen. La pregunta ya no es cuál es más nueva, sino cuál compensa hoy por lo que cuesta.
Una precisión antes de empezar, porque genera confusión: la Galaxy Tab S10 no existe como modelo suelto. Samsung lanzó dos versiones, la Tab S10+ de 12,4 pulgadas y la Tab S10 Ultra de 14,6, y ambas comparten procesador y filosofía. Cuando en este artículo hablamos de «la Tab S10» nos referimos a esa familia. El iPad Air M3, por su parte, viene en 11 y 13 pulgadas.
Diseño y construcción: dos formas de entender la ligereza
El iPad Air mide 6,1 mm de grosor y el de 13 pulgadas pesa 616 gramos. La caja es de aluminio reciclado en una sola pieza, con Touch ID integrado en el botón superior y conector magnético lateral para el Apple Pencil. Es un diseño sin sorpresas y sin concesiones: todo lo que no sea la tablet en sí se vende aparte.
Samsung va por otro camino. La Tab S10 Ultra baja hasta los 5,4 mm de grosor (5,6 en la S10+), lleva sensor de huellas bajo la pantalla y, sobre todo, tiene dos cosas que el iPad no: certificación IP68 frente a agua y polvo, y un alojamiento magnético en la trasera donde el S Pen se acopla y se carga. Ese lápiz viene incluido en la caja, y no es un detalle menor cuando hablamos de una tablet pensada para tomar notas.
Pantalla: aquí gana Samsung, y no está cerca
Apple mantiene en el Air un panel Liquid Retina IPS con retroiluminación LED, laminado, con capa antirreflectante, color P3 y True Tone. Es una pantalla muy bien calibrada, pero tiene dos limitaciones que Apple impone a propósito para proteger la línea Pro: 500 nits de brillo en el modelo de 11 pulgadas y 600 en el de 13, y refresco fijo de 60 Hz.
La Tab S10 monta Dynamic AMOLED 2X con capa antirreflejo y 120 Hz. Los negros son absolutos porque cada píxel se apaga, el contraste es de otra categoría y la fluidez al desplazarse se nota desde el primer minuto. Para dibujar con lápiz, esos 120 Hz importan más de lo que parece: la línea persigue a la punta con la mitad de retraso perceptible.
Frecuencia de refresco del panel
Dato oficial de cada fabricante. Es la diferencia más visible en el uso diario.
Procesador: el M3 juega en otra liga, pero con matices
El iPad Air lleva el chip M3 con CPU de 8 núcleos (cuatro de rendimiento y cuatro de eficiencia), GPU de 9 núcleos con trazado de rayos por hardware, Neural Engine de 16 núcleos y 8 GB de RAM. Es la misma familia de silicio que mueve un MacBook Air, y eso se traduce en un rendimiento sostenido que ninguna tablet Android iguala hoy.
Y aquí hay que corregir un error que circula mucho: la Tab S10 no lleva Snapdragon. Samsung cambió de proveedor en esta generación y montó el MediaTek Dimensity 9300+, un chip de 4 nanómetros con una arquitectura poco habitual: ocho núcleos grandes, sin núcleos pequeños, con cuatro Cortex-X4 hasta 3,4 GHz, GPU Immortalis-G720 de doce núcleos y una NPU dedicada (APU 790) que es la que alimenta las funciones de Galaxy AI en local.
En la práctica, el M3 rinde por encima en tareas de un solo hilo y en trabajo creativo pesado. El Dimensity aguanta perfectamente multitarea, edición ligera y juegos con trazado de rayos, pero si tu flujo es exportar vídeo o mover proyectos grandes, la diferencia se nota. Para navegar, estudiar, ofimática y consumo de contenido, ninguno de los dos se queda corto ni de lejos.
| Especificación | iPad Air M3 | Galaxy Tab S10+ / S10 Ultra |
|---|---|---|
| Pantalla | 11″ (500 nits) o 13″ (600 nits), IPS, 60 Hz | 12,4″ o 14,6″, AMOLED 2X, 120 Hz, antirreflejo |
| Procesador | Apple M3: 8 CPU, 9 GPU, 16 núcleos neuronales, 8 GB de RAM | MediaTek Dimensity 9300+ a 4 nm, con NPU APU 790, hasta 16 GB de RAM |
| Lápiz | Apple Pencil Pro compatible, se vende aparte | S Pen incluido en la caja, con carga magnética trasera |
| Resistencia | Sin certificación IP | IP68 |
| Batería | 36,59 Wh, hasta 10 horas de navegación por Wi-Fi | 10.090 mAh (S10+) u 11.200 mAh (Ultra), carga de 45 W |
| Conectividad | Wi-Fi 6E, USB-C a 10 Gb/s, salida a monitor 6K | Wi-Fi 6E (S10+) o Wi-Fi 7 (Ultra), USB-C, DeX por cable o inalámbrico |
Software: iPadOS ha recortado su mayor desventaja
El argumento clásico contra el iPad era la multitarea. Con iPadOS 26 eso ha cambiado bastante: hay sistema de ventanas real, se pueden redimensionar y colocar libremente, hay barra de menús al estilo Mac, vista Exposé y tareas en segundo plano que siguen ejecutándose al cambiar de aplicación. Sigue sin ser macOS (no hay virtualización ni instalación fuera de la App Store), pero la distancia se ha acortado mucho.
La baza de Samsung sigue siendo DeX: conectas la tablet a un monitor, o la usas con teclado, y obtienes un escritorio con ventanas, barra de tareas y gestión de archivos sin restricciones. Para quien trabaja con carpetas, adjuntos y varias aplicaciones cruzando datos, esa libertad del sistema de archivos de Android sigue siendo más cómoda. Y hay un dato que juega a favor de Samsung a largo plazo: la serie Tab S10 tiene siete generaciones de actualizaciones de sistema y seguridad prometidas.
Inteligencia artificial: dos enfoques distintos
El iPad Air M3 es compatible con Apple Intelligence gracias a su Neural Engine de 16 núcleos: herramientas de escritura, resúmenes, limpieza de objetos en Fotos y búsquedas con lenguaje natural en la galería. Todo con procesamiento en el dispositivo siempre que la tarea lo permite.
Samsung apuesta por Galaxy AI apoyándose en la NPU del Dimensity: transcripción y resumen de notas, traducción, asistencia de escritura y funciones ligadas al S Pen, como convertir un boceto en una imagen o pasar notas manuscritas a texto ordenado. La diferencia real no está en la potencia, sino en el enfoque: Apple integra menos funciones pero mejor cosidas al sistema, y Samsung ofrece más herramientas sueltas, especialmente alrededor del lápiz.
Los accesorios cambian la cuenta final
Este es el punto donde muchas comparativas se equivocan al mirar solo el precio de la tablet. La Tab S10 llega con el S Pen dentro de la caja, y el teclado con trackpad (Book Cover Keyboard) es opcional. El iPad Air no incluye nada: el Apple Pencil Pro cuesta 129 dólares y el Magic Keyboard del iPad Air se mueve en el entorno de los 300, según el tamaño.
Traducido a decisión de compra: si vas a usar lápiz sí o sí, la diferencia de precio entre ambas plataformas se reduce mucho más de lo que sugiere el escaparate. Si solo quieres la tablet para consumir contenido y navegar, el extra de Apple no te afecta. Y si vas a escribir mucho, el Magic Keyboard sigue siendo el mejor teclado del mercado en formato tablet, con el mejor trackpad. Eso también hay que decirlo.
Veredicto: cuál te conviene
El iPad Air M3 es la compra correcta si ya usas iPhone o Mac, si dependes de aplicaciones que solo están en iPadOS con calidad profesional (Procreate, Affinity, LumaFusion) o si necesitas rendimiento sostenido para trabajo creativo. Asume dos cosas: pantalla a 60 Hz y accesorios aparte.
La Tab S10+ o la Tab S10 Ultra son mejor compra si valoras la pantalla por encima de todo, si tomas muchas notas a mano (el S Pen incluido lo cambia todo), si quieres resistencia al agua o si necesitas un modo escritorio de verdad con DeX. Para estudiar y para trabajo de oficina, es la opción más completa por lo que cuesta.
Y una nota honesta que ninguna comparativa debería ahorrarse: ambas generaciones ya tienen sucesora. Eso es una ventaja si compras ahora con descuento, pero conviene saber dónde te metes. Si prefieres lo último, el relevo directo está analizado en nuestra comparativa de Galaxy Tab S11 Ultra vs iPad Pro M5.