Empecemos por lo que ningún artículo de esta comparativa te dice: el Galaxy Ring 2 todavía no existe. Samsung confirmó a finales de junio de 2026 que está trabajando en la segunda generación, pero no hay fecha, ni precio, ni ficha técnica oficial. Si has llegado aquí buscando comprarlo, la respuesta corta es que aún no puedes.
Lo que sí puedes comprar hoy es el Galaxy Ring original, que sigue a la venta y con precio a la baja, y el Oura Ring 5, que llegó en junio y ha cambiado bastante las reglas del segmento. Más un puñado de alternativas sin cuota mensual que se han vuelto muy competentes. Vamos a ver qué se sabe del Ring 2, qué ofrece cada opción disponible y, sobre todo, qué esperar de verdad de un anillo que cuesta 400 dólares.
Galaxy Ring 2: lo que se sabe y lo que no
El vicepresidente sénior de Samsung confirmó el 30 de junio de 2026 que la segunda generación está en desarrollo. A partir de ahí, todo son filtraciones. Las dos más repetidas son la ampliación del rango de tallas (el original ya sumó las tallas 14 y 15) y la incorporación de un sensor de temperatura corporal más avanzado, con una patente que apunta incluso a medir la temperatura de otra persona u objeto con la cara exterior del anillo.
Lo que no hay: fecha de presentación, precio, materiales confirmados ni especificaciones. Cualquier tabla que veas por ahí con el grosor exacto del Galaxy Ring 2 o su capacidad de batería está inventada. Lo señalo porque en este segmento es especialmente frecuente, y porque comprar guiándose por datos falsos sale caro.
Lo que sí está en las tiendas: Galaxy Ring y Oura Ring 5
El Galaxy Ring original llegó en julio de 2024 y sigue siendo la referencia sin suscripción. Según la ficha oficial de Samsung, pesa entre 2,3 y 3 gramos, mide 7 mm de ancho por 2,6 de grosor, usa titanio de grado 5 en el marco y aguanta hasta siete días con una carga (medido en tallas 12 y 13; en tallas pequeñas, menos). Resiste 10 ATM bajo la norma ISO 22810 y suma IP68, aunque Samsung excluye el buceo y las actividades acuáticas de alta presión. Incluye estuche de carga con batería propia.
El Oura Ring 5 se anunció el 28 de mayo de 2026 y salió a la venta el 4 de junio. Y aquí está la novedad real del año: es un 40 % más pequeño que el Ring 4, con 6,09 mm de ancho y 2,28 de grosor, alrededor de dos gramos de peso, y aun así ha subido la autonomía a un rango de seis a nueve días. Se carga en unos 80 minutos y resiste 100 metros de agua. El precio sube a 399 dólares, y la suscripción se mantiene en 5,99 al mes.
Un detalle técnico interesante que Oura no esconde: para encoger el anillo redujo las vías de luz de dieciocho a doce, pero multiplicó por cuatro la potencia de los emisores. El resultado neto que declara es una mejora en la lectura nocturna de variabilidad cardíaca. A cambio, el rango de tallas se estrecha: de la 4-15 del Ring 4 a la 6-13 del Ring 5. Si tienes los dedos muy finos o muy gruesos, ojo con esto antes de encargarlo.
La suscripción: haz la cuenta antes de pagar
Este es el punto que decide la compra para la mayoría de la gente, y conviene verlo con números en vez de con adjetivos. El Oura Ring 5 cuesta 399 dólares más 5,99 al mes. A los tres años, la cuota suma unos 215 dólares adicionales, así que el coste real ronda los 615. Si cancelas, el anillo no se apaga, pero pierdes el análisis que justifica haberlo comprado.
El Galaxy Ring no tiene cuota: todo el análisis vive en Samsung Health y es gratuito. La contrapartida es que solo funciona con Android y las funciones completas requieren un móvil Galaxy. Si usas iPhone, el Galaxy Ring queda descartado directamente y Oura pasa a ser la opción natural, con cuota incluida.
Y hay una tercera vía que este artículo ignoraba y que ha madurado mucho: alternativas serias sin suscripción como RingConn Gen 2, Ultrahuman Ring AIR o Amazfit Helio Ring, en la franja de los 299 a 349 euros. No tienen el pulido de software de Oura, pero dan acceso completo a sus métricas sin pagar cada mes. Para quien odie las cuotas y no use Samsung, son la respuesta.
| Qué comparamos | Galaxy Ring | Oura Ring 5 | Anillos de menos de 100 dólares |
|---|---|---|---|
| Disponible | Sí, desde julio de 2024 | Sí, desde junio de 2026 | Sí, en marketplaces |
| Medidas y peso | 7 × 2,6 mm; 2,3 a 3 g | 6,09 × 2,28 mm; unos 2 g | Habitualmente más gruesos |
| Autonomía declarada | Hasta 7 días (tallas grandes) | De 6 a 9 días | Prometen semanas; en la práctica, mucho menos con sensores activos |
| Suscripción | No | 5,99 dólares al mes | No, con apps que suelen incluir publicidad |
| Compatibilidad | Solo Android; completo con móvil Galaxy | Android e iOS | Android e iOS, con apps de calidad irregular |
| Agua | 10 ATM e IP68; sin bucear | 100 metros; sin buceo con botella | Variable y poco documentada |
| Precio | Por debajo de su lanzamiento; conviene comparar | Desde 399 dólares | Entre 30 y 90 dólares |
Autonomía declarada por el fabricante
Cifras oficiales, en días. No son pruebas propias: dependen de la talla, los ajustes y el uso.
Los clones baratos: el problema no es el precio, es el método
En Amazon y Mercado Libre encontrarás anillos por 30 o 40 dólares con fichas que prometen lo mismo. El fallo no está en el acabado, que suele ser aceptable, sino en cómo obtienen los datos. Muchos de estos modelos deducen las fases de sueño principalmente a partir del acelerómetro, es decir, de si te mueves o no. Si te quedas quieto en el sofá viendo una película, hay bastantes posibilidades de que la app te apunte sueño profundo.
El segundo problema es la degradación. Celdas de litio de baja calidad en un formato diminuto y con ciclos de carga frecuentes envejecen rápido, y la promesa de «olvidarte de cargarlo» se evapora en unos meses. Y el tercero, el soporte: si la app deja de actualizarse o la marca desaparece, te queda un anillo de metal sin función.
Dicho esto, seamos justos: si lo que quieres es un contador de pasos discreto y probar si te gusta llevar algo en el dedo, un anillo barato cumple ese papel por poco dinero. Lo que no debe hacerse es tomar decisiones sobre descanso o recuperación basándose en sus métricas.
Qué esperar realmente de un anillo inteligente
Aquí conviene rebajar expectativas, porque el marketing de salud es el más inflado del sector. Un anillo mide bien tendencias: si duermes menos, si tu pulso en reposo sube durante semanas, si tu temperatura se desvía de tu línea base. Eso es útil y puede ayudarte a corregir hábitos.
Lo que no hace: diagnosticar. Ninguno de estos productos es un dispositivo médico. Las cifras de fases de sueño son estimaciones a partir de pulso, movimiento y temperatura, no una polisomnografía. Y las alertas de «posible incubación de algo» son señales estadísticas, no un veredicto clínico. Tomarlas como tal genera más ansiedad que beneficio, que es el efecto secundario menos comentado de esta categoría.
Mi consejo práctico, después de ver cómo evoluciona esto: mide tu dedo con el kit de tallas antes de encargar (la talla es la causa número uno de devoluciones), llévalo en el índice si quieres datos más estables, y date dos semanas de línea base antes de sacar conclusiones de nada.
Veredicto: cuál comprar hoy
Si usas iPhone, el Oura Ring 5 es la opción, con su cuota asumida. Es el anillo con mejor software del mercado y ahora, además, el más discreto de todos. Comprueba que tu talla entra en el rango 6-13.
Si tu móvil es un Galaxy, el Galaxy Ring actual sigue siendo una compra sensata precisamente ahora: dos años en el mercado significan precio rebajado, y no pagas cuota. La duda razonable es si esperar al Ring 2, y sin fecha anunciada esa espera puede ser larga.
Si odias las suscripciones y no eres de Samsung, mira RingConn Gen 2 o Ultrahuman Ring AIR antes que cualquier clone de 40 dólares. Cuestan menos que un Oura, dan datos serios y no te cobran cada mes.
Y si tu objetivo es hacer seguimiento serio de salud, evita los anillos de menos de 100 dólares. No es esnobismo: es que sus métricas de sueño no miden lo que dicen medir, y un dato equivocado es peor que ningún dato.